sábado, 18 de septiembre de 2010

Amor (Im)Posible!

Capítulo III

-¿Q-quien...eres?-Me preguntó, aun un tanto shockeado y encima mío.
-Me...me llamo Michelle, pero dime Mich, Elle o Chelle o...Mi...cómo quieras...-
-¿Y qué rayos haces aquí?-
-Yo...vine a verlos y, bueno, quise subir al escenario para...em...-Estaba muy nerviosa. Claro, ¿cómo no estar nerviosa con Shin encima tuyo y con los labios a una no muy sana distancia?
-Ah, quisiste tratar se llegar a los camarines, ¿Cierto?-Estaba muerta. Él llamaria a seguridad, me detendrían y todo sería un desastre, pero no. Se quedó quieto, aún sobre mí.
-¿No...no llamarás a seguridad?-Le pregunté atonita. Lo vi sonriendo de medio lado.
-Claro que no-Me dijo levantándose y tendiéndome la mano para levantarme. Luego nos quedamos frente a frente.-, sé que las fans a veces necesitan control, pero...no te ves descontrolada.-Oh, cómo no, ojalá pudiese haber visto cómo estaba yo en mi interior. Ju subió al escenario, y me volteé para verla. Ella, al ver a Shin, se puso algo nerviosa, y con la escasa luz logré notar que sus mejillas se habían ruborizado.
-¡Oh, aquí estas, Ne!-Le dije, luego lo miré a él.-, Shinii-suspiré. Demonios, había metido la pata.-, osea...Shin, ella es Ju, Juju, Ne, o cómo quieras llamarla. Es una muy buena amiga mía.-Después se dieron la mano y hubo una pausa algo incómoda.
-Bueno, yo...me tengo que ir. Mabe vendrá a buscarme pronto.-Nos dijo Ju. Mabe era su madre. Okay, ambas teníamos 20, pero Ne nisiquiera tenía novio, y estaba a punto de irse a la universidad a estudiar ingeniería en sonido, por lo que su única salida era quedarse con su madre. Sus padres estaban divorciados, al igual que los míos. Mi amiga se fue luego de despedirse, y Shin y yo quedamos sólos, a oscuras en medio de un escenario. Me sentí algo fuera de lugar.
-Ehm...yo me voy, sé que no debería estar aquí, yo...-Dije mientras me iba, pero un tirón en la muñeca me hizo detenerme. Shin me había tomado la muñeca y ahora me miraba fijamente, me volteé y lo miré a los ojos.
-No te vayas-me dijo con voz algo fuerte-..., eh...¡vamos con los chicos!-Luego me comenzó a arrastrar por el escenario y bajamos por las escaleras. Mi corazón golpeaba tan fuerte contra mi pecho, que cada latido retumbaba en todo mi cuerpo.

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